El
CTE representaba la oportunidad para elaborar una norma más segura
contra el fuego en los edificios
Después de la aprobación del Real Decreto 312/2005, el Código Técnico
de la Edificación era la oportunidad para elaborar una norma más segura
contra el fuego en la edificación siguiendo los criterios establecidos
en las Euroclases que tienen en cuenta, además de la combustibilidad
de los materiales, la emisión de humos y la producción
de gotas.
En este contexto, AFELMA ha elaborado una propuesta
de regulación de los materiales aislantes para contribuir al debate.
Las Lanas Minerales son incombustibles, no emiten humos ni producen
gotas.
LOS
INCENDIOS Y LA SEGURIDAD EN LA EDIFICACIÓN
La
totalidad de las teorías coinciden: un incendio es siempre un mal
a evitar. Sin embargo, en la práctica, un incendio solo alcanza la
categoría de problema cuando genera pérdidas: si son humanas, se califica
de tragedia; cuando se limitan a daños materiales, el grado de repercusión
pública alcanzado por el siniestro es directamente proporcional a
la cuantía de las pérdidas que genera. A mayores daños, mayor conmoción
social.
En este contexto,
los incendios en los edificios representan una fuente de preocupación
constante debido a las fatales consecuencias que de ellos se derivan.
En Europa, la reducción de la incidencia de los mismos es una muestra
clara de la labor llevada a cabo en este sentido. Con todo, las cifras
ponen de manifiesto que aún quedan cosas por hacer.
En el caso de España, por ejemplo, en los últimos años se han producido
numerosos incendios relacionados con materiales aislantes. El presente
no invita a la esperanza. Durante los meses de enero y febrero de
2005 se registraron cuatro grandes siniestros (local en Burgos, restaurante
en Madrid, naves industriales en Santander y restaurante en Cornellá
de Llobregat, Barcelona) en los que los materiales aislantes desempeñaron
un papel primordial. Cuatro incendios en tan solo dos meses, la media
es alarmante.
MEDIDAS
La reciente aprobación del Código
Técnico de la Edificación en su apartado de Seguridad
en caso de incendio, es, según los expertos, una regulación incompleta
e insuficiente para adaptar la normativa nacional en materia de protección
contra incendios, considerada permisiva, a la normativa europea.
Hasta la fecha, la Norma Básica de la Edificación Condiciones de Protección
contra Incendios (NBE-CPI), establecía una clasificación de los materiales
empleados en función de una sola premisa: su combustibilidad. En esta
línea, se establecían cinco grupos que iban de M0 (incombustibles)
a M4 (mayor grado de combustibilidad). Mientras tanto, los criterios
de seguridad recogidos en las
Euroclases representan un avance para salvaguardar vidas
y bienes al incorporar dos nuevas premisas a la hora de clasificar
los materiales: además de la combustibilidad, se analiza la
emisión de humos (responsable de las 3/4 partes de las víctimas
en los incendios) y la producción de gotas al arder. Todo parecía
indicar que las demandas existentes en España en materia de seguridad
en la edificación encontrarían su solución en la aprobación
del CTE. Pero, tal y como ya se ha señalado, el resultado final no
ha logrado satisfacer las exigencias planteadas, ya que si bien es
cierto que este documento incorpora las Euroclases para clasificar
algunos materiales, continúa manteniendo la antigua fórmula, por la
que solo te considera la combustibilidad, para otros.
El citado Código, debería corregir las lagunas e insuficiencias de
la anterior normativa, promoviendo el uso de la clasificación europea
en todos los materiales y ser especialmente riguroso en la regulación
de los materiales aislantes dada su presencia en múltiples posiciones
de obra.
INICIATIVA
DE AFELMA
En este marco,
AFELMA ha presentado recientemente su Propuesta de Regulación de los
Materiales Aislantes por su Posición en los Edificios. El objetivo
de la misma es, tal y como se recoge en su introducción, disponer
de "una regulación de los materiales aislantes en cualquiera de las
posiciones de obra de los mismos, indicando la exigencia mínima de
clasificación al fuego permitida y las posibles protecciones según
dicha clasificación, con objeto de garantizar razonablemente la seguridad
de las personas y de los bienes". De este modo, el citado documento
incorpora tres tablas en las que se detallan las soluciones que garantizan
una protección suficiente en los distintos lugares: las cubiertas,
las fachadas y otras posiciones de obra. Esta es, en definitiva, la
contribución de la Asociación a la seguridad en los edificios.
CONVENIO
POR LA PREVENCIÓN Y LA SEGURIDAD EN LA EDIFICACIÓN ENTRE
AFELMA Y TECNIFUEGO-AESPI
El pasado 19
de enero de 2006 AFELMA y TECNIFUEGO-AESPI firmaron un Convenio de
colaboración por el que se comprometen a promover el conocimiento
y la sensibilización sobre la seguridad pasiva en la edificación.
Convenio.