Verdadero. Las euroclases, según su grado de combustibilidad, clasifican a los materiales en A1 ó A2 (productos que no pueden contribuir a un incendio o que no contribuyen a su desarrollo aunque el incendio esté en su máximo desarrollo), B, C, D y E, que son productos combustibles con potencial energético creciente, y finalmente F (producto no clasificado).
Por otra parte, según la opacidad de humos, la clasificación va de S1 a S3 y según la formación de gotas de d0 a d2.

En este contexto, las lanas minerales utilizadas en la edificación, por su naturaleza inorgánica, son incombustibles, por lo que se clasifican A1 ó A2, y no desarrollan gases, ni humos, ni desprenden gotas.